¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto
Uso de cookies
Política de cookies
 
Los portales de BACKSRONDO MEDIA, al igual que la mayoría de portales en Internet, usa cookies para mejorar la experiencia del usuario. A continuación encontrará información sobre qué son las cookies, qué tipo de cookies utiliza este portal, cómo puede desactivar las cookies en su navegador y cómo desactivar específicamente la instalación de cookies de terceros. Si no encuentra la información específica que usted está buscando, por favor diríjase a info@backstagemagazine.es
¿Qué son las cookies?
Las cookies son pequeños archivos que algunas plataformas, como las páginas web, pueden instalar en su ordenador, smartphone, tableta o televisión conectada. Sus funciones pueden ser muy variadas: almacenar sus preferencias de navegación, recopilar información estadística, permitir ciertas funcionalidades técnicas, etcétera. En ocasiones, las cookies se utilizan para almacenar información básica sobre los hábitos de navegación del usuario o de su equipo, hasta el punto, según los casos, de poder reconocerlo.
¿Por qué son importantes?
Las cookies son útiles por varios motivos. Desde un punto de vista técnico, permiten que las páginas web funcionen de forma más ágil y adaptada a sus preferencias, como por ejemplo almacenar su idioma o la moneda de su país. Además, ayudan a los responsables de los sitios web a mejorar los servicios que ofrecen, gracias a la información estadística que recogen a través de ellas. Finalmente, sirven para hacer más eficiente la publicidad que le mostramos, gracias a la cual le podemos ofrecer servicios de forma gratuita.
¿Cómo utilizamos las cookies?
Navegar por este portal supone que se puedan instalar los siguientes tipos de cookies:
  • Cookies de mejora del rendimiento: este tipo de cookies conserva sus preferencias para ciertas herramientas o servicios para que no tenga que reconfigurarlos cada vez que visita nuestro portal y, en algunos casos, pueden ser aportadas por terceros. Algunos ejemplos son: volumen de los reproductores audiovisuales, preferencias de ordenación de artículos o velocidades de reproducción de vídeo compatibles. En el caso de comercio electrónico, permiten mantener información sobre su cesta de la compra.
  • Cookies de análisis estadístico: son aquellas que, bien tratadas por nosotros o por terceros, permiten cuantificar el número de visitantes y analizar estadísticamente la utilización que hacen los usuarios de nuestros servicios. Gracias a ello podemos estudiar la navegación por nuestra página web, y mejorar así la oferta de productos o servicios que ofrecemos.
  • Cookies de geolocalización: estas cookies son usadas por programas que intentan localizar geográficamente la situación del ordenador, smartphone, tableta o televisión conectada, para de manera totalmente anónima ofrecerle contenidos y servicios más adecuados.
  • Cookies de registro: cuando usted se registra en nuestro portal, se generan cookies que le identifican como usuario registrado e indican cuándo usted se ha identificado en el portal. Estas cookies son utilizadas para identificar su cuenta de usuario y sus servicios asociados. Estas cookies se mantienen mientras usted no abandone la cuenta, cierre el navegador o apague el dispositivo. Estas cookies pueden ser utilizadas en combinación con datos analíticos para identificar de manera individual sus preferencias en nuestro portal.
  • Cookies publicitarias: son aquéllas que, bien tratadas por nosotros o por terceros, permiten gestionar eficazmente los espacios publicitarios de nuestro sitio web, adecuando el contenido del anuncio al contenido del servicio solicitado o al uso que realice de nuestra página web. Gracias a ella podemos conocer sus hábitos de navegación en internet y mostrarle publicidad relacionada con su perfil de navegación.
  • Otras cookies de terceros: en algunas de nuestras páginas se pueden instalar cookies de terceros que permitan gestionar y mejorar los servicios que éstos ofrecen. Un ejemplo de este uso son los enlaces a las redes sociales que permiten compartir nuestros contenidos.
 
¿Cómo puedo configurar mis preferencias?
Puede permitir, bloquear o eliminar las cookies instaladas en su equipo mediante la configuración de las opciones de su navegador de internet. En el caso en que las bloquee, es posible que ciertos servicios que necesitan su uso no estén disponibles para usted. A continuación le ofrecemos enlaces en los que encontrará información sobre cómo puede activar sus preferencias en los principales navegadores:
Finalmente, puede usted dirigirse al portal Your Online Choices dónde además de encontrar información útil, podrá configurar, proveedor por proveedor, sus preferencias sobre las cookies publicitarias de terceros. Si desea contactar con nosotros respecto nuestra política de cookies, puede hacerlo en info@backstagemagazine.es
   
 

 
 
 
 
PREMIO NACIONAL DE LITERATURA, PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS DE LAS LETRAS Y MIEMBRO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. ANTONIO MUÑOZ MOLINA ADEMÁS DE SER UNA DE LAS GRANDES FIRMAS ESPAÑOLAS DE NUESTRO TIEMPO, ES UN TIPO DE LO MÁS NORMAL. EN SU LITERATURA, TAN CERCANA COMO CUANDO LO OYES HABLAR, LOS ELEMENTOS COTIDIANOS SON ESENCIALES. SU PROCESO DE CREACIÓN PARTE DESDE PEQUEÑOS PUNTOS PARA FINALMENTE LLEGAR A GRANDES IDEAS.
 
 
Julián Vélez
 

 
 
 
 
 
 
 
"Si me dices ven, un título que parece de bolero para un cuento de miedo, surgió cuando bajando del sexto piso donde vivía, a tirar la basura en la noche, miré hacia arriba, a mi balcón, y vi a una persona asomada mirándome fijamente. Sentí un miedo enorme porque estaba solo, pero luego me fijé mejor y era simplemente una maceta". Con esta simple anécdota explica su fuente de inspiración para uno de sus cuentos. La historia de un hombre que cuando regresa a su casa se encuentra a una persona que está muerta.
 
Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 10 de enero de 1956) es una de las grandes letras españolas. Es sencillo, directo y cercano. Los elementos mínimos y cotidianos siempre lo han inspirado y es de esos escritores que prefiere no escribir las ideas que le surgen en papelitos. "Muchas veces al apuntarlo lo olvidas. Considero que las cosas importantes se te quedan. Aquellos detalles que te inspiran se quedan en la mente. Quizás es lo más bonito de crear una novela", dice Muñoz Molina, todo un amante de llenar de matices a cada personaje en su novela y donde el movimiento es fundamental.
 
El proceso creativo de la obra de Muñoz Molina es un conjunto de elementos pintorescos pero a la vez cotidianos, que nos hace sentir parte de una historia que nos parece propia, cercana. Su  carrera literaria ha sido muy rápida. Comenzó escribiendo artículos de opinión en un periódico de Granada; dos series de artículos que se publicaron en dos volúmenes: Diario de Nautilus (1985) que se publicó en periódicos entre el 83 y el 84, y Robinson Urbano, que fue publicándose periódicamente entre el 82 y el 83, y finalizó como volumen en 1988.
 
Los inicios de su carrera no se pueden entender sin la figura de Pere Gimferrer, por entonces director de la editorial Seix Barral. Pere se interesó por publicar una novela de Antonio llamada Beatus Ille (1986) una obra que nos habla de Minaya, un joven estudiante, implicado en las huelgas universitarias de los años sesenta, que se refugia en un cortijo a orillas del Guadalquivir para escribir una tesis doctoral sobre Jacinto Solana, poeta republicano, condenado a muerte al final de la guerra, indultado y muerto en 1947 en un tiroteo con la Guardia Civil. Tras esta obra le siguieron otras como El invierno en Lisboa (1987), Beltenebros (1989), El jinete polaco (1991), Ardor guerrero (1995), Plenilunio (1997), El dueño del secreto (1994), Sefarad y El viento de la luna (2006).
 
 
 
 
 
 
 
 
También ha escrito cuentos, recogidos en dos volúmenes: Las otras vidas y Nada del otro mundo, ambos en 1988. Hay más artículos: Escrito en un instante (1997) (recopilación de textos periodísticos), Las apariencias (1995), La huerta del Edén (1996), Unas gafas de Pla (por Josep Pla) (2000), La vida por delante (2002) o Ventanas de Manhattan (2004), donde nos muestra su faceta a través de un diario de viaje. Su curiosidad parece ilimitada. Es un amante de la cultura y es muy común ver en sus obras una serie de intertextos literarios, pictóricos, musicales y cinematográficos representados por obras como El invierno en Lisboa y Beltenebros al mejor estilo de Borges y donde Robinson Urbano hace su aparición.
  
Hablar de Muñoz Molina también es hablar de la recreación de experiencias personales y la relación con la sociedad que lo rodeó. Siempre ha tenido una faceta de compromiso con la realidad, es decir, una crítica más directa."A la primera manifestación que fui, empezando mis estudios universitarios, me capturó la policía y me multaron con cinco mil pesetas. Si mi beca era de veinticinco mil… Estando en el calabozo comprendí que no servía para las manifestaciones activas así que decidí hacerlo a través de las letras", cuenta. 
 
 
 
 

  
 
 
Las pequeñas cosas…
 
Definir los detalles, las características, los gestos y la personalidad de sus personajes ha sido la parte más compleja del proceso para él, pero los simples momentos le ayudan. Recuerda como después de muchos días sin dar con la tecla y de dar muchas vueltas sobre cómo convertir un personaje real sin caer en estereotipos, un multimillonario americano no acababa de verlo hasta que de pronto recordó su encuentro con Sergio Fajardo, el alcalde de Medellín (Colombia) años atrás. Recordaba que durante la cena a la que fue invitado, Sergio Fajardo siempre se subía las mangas del jersey, como indicando una personalidad activa, el gesto de una persona que va a ponerse manos a la obra. Un pequeño detalle que le sirvió para darle vida a ese personaje. 
 
Generalmente sus libros proceden de pequeños detalles como este, que luego se juntan con otros. Siempre parte de ideas muy modestas que por algún motivo se le quedan en la imaginación. No está mirando a ver que le puede inspirar sino que va haciendo observaciones que son muy reveladoras sobre las personas, lugares y eventos. Muñoz Molina dice que "no siente el abismo de la página en blanco", es decir, ese sentimiento que ahoga a muchos creadores de historias que cuando ven una página en blanco no saben por dónde empezar: "Nunca lo siento porque hay una cosa que no se debe olvidar y es que cuando empiezas a escribir y pones la primera palabra, la siguiente no está. El proceso de conocimiento es el mismo que el proceso de escribir. Tú vas descubriendo la novela que quieres escribir mientras la vas escribiendo".
 
Para él, cuando tienes una idea no sirve de nada hasta que no esté en la página. Muchas veces las ideas que tienes en la cabeza se van y hay otras que cuando acabas una página aparecen y antes no las tenías. Lo que hay cuando está en medio de la producción de un libro es una sensación de agobio, de desaliento e incluso suele tener la sensación de no saber nada, es entonces cuando Antonio busca todo tipo de fórmulas para hacer otras cosas, para dar vueltas y no llegar. "Antiguamente cuando se fumaba había entretenimiento y parabas, pero ahora no hay nada y tienes que ponerte todos los días. Hay días que tienes ganas y otros que no. A veces sale y a veces no. También ocurre que cuando has tenido un día muy malo y lo dejas y es justo cuando te surgen ideas", explica.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Así cuenta como preámbulo que en su creación de La noche de los tiempos hay un profesor alemán del Bauhaus al que quería darle matices. Dejó de trabajar, incluso medio enfadado porque llevaba días dándole vueltas a cómo llenarlo de personalidad y se puso a hacer otras cosas, y cuando estaba cortando algo con unas tijeras de cocina se imaginó a ese profesor dando una clase y explicando la maravilla de los objetos comunes. Es eso, de un hecho tan simple como cortar algo con unas tijeras surge algo que luego en el texto es bastante largo.
 
Su estilo es muy particular. Los personajes pintorescos de sus obras siempre se te quedan en la memoria y al mejor estilo de los hermanos Cohen nos encontramos con una rica galería de personajes-tipo o arquetipo (estereotipos); chulapos madrileños, vendedores ambulantes, contrabandistas, maestros. Son personajes que no tienen una caracterización psicológica en profundidad y, por tanto, no vemos en ellos una evolución a ese nivel.
 
El ambiente y una vida en movimiento, como si de una canción de rock de los setenta se tratara. Aparecen descripciones de estos lugares. Las narraciones de Muñoz Molina siempre dejan espacio a la moraleja, quizás porque es constante que podamos encontrar una proyección de la visión personal del autor: expone su opinión, incluso aparece como protagonista de las anécdotas que narra. Podría decirse que estas anécdotas hacen más amena la lectura de estos artículos de opinión. Con frecuencia, se va a manifestar, en estos artículos de opinión, la apelación a un destinatario que puede aparecer en singular ('usted') o plural ('ustedes' o, en ocasiones, 'nosotros'), algo que recuerda a los textos de Azorín. A través de esta estrategia se establece una estrecha interrelación comunicativa, una mayor complicidad. De alguna manera, se está reclamando esa atención.
 
 
 
 
 
   
Portadas de algunos de los libros de Antonio Muñoz Molina
 
  
 
 
 
La técnica del diálogo (que también utiliza, sobre todo cuando se introducen esas anécdotas) introduce más dinamismo en el ritmo del texto, así como la cita de autoridades concede al texto más verosimilitud a lo narrado y le da peso a las argumentaciones propias del periodista o a la tesis que quiera demostrar. Las primeras frases son fundamentales. Es la seducción. Es la que engancha todo. No se trata de enganchar a un lector como suele decirse, sino de enganchar al propio escritor. Porque en el momento en el que tiene esa primera frase es cuando él siente que toda la historia va a salir de esa frase. ""La heroíca ciudad dormía la siesta", así comienza La Regenta. Cuando lo lees a consciencia te das cuenta que toda la historia está resumida en esa frase", argumenta dando un ejemplo de un gran inicio.
 

En la literatura el principio es el hilo del que se va tirando para seguir trabajando, y recuerda, vinculando ese amor que tiene por la ópera, como Wagner trabajó tantas horas para preparar los libretos de sus obras y entresoñando escribió los primeros acordes de su obertura y toda la obra gira en torno a ese inicio. Esa tetralogía gira entorno a ese inicio. "No se trata de una musa, se trata de las partes inconscientes, la literatura tiene mucho que ver con cosas inconscientes. Me gusta cuando tengo clase preguntar a los estudiantes ¿Cómo empieza tu primera frase?
 
 
 
 
 
 

  
La documentación
 
Muñoz Molina no es un nostálgico del olor a biblioteca, considera que el internet ha cambiado los tiempos modernos y hay que aprovecharlo. Incluso Sefarad (1998) es la primera obra suya donde documentarse a través de internet fue vital, en plena época de expansión de la red. En Sefarad, Muñoz Molina nos habla del exilio y el desarraigo en el siglo XX. Una novela repleta de personajes, reales y ficticios, que se ven marcados por experiencias desgarradoras y, sobre todo, por pertenecer a una minoría perseguida. Casi todos ellos se ven obligados a cruzar una frontera para refugiarse de la violencia y de la irracionalidad que asolaron el siglo XX. 
 
Así, considera que la documentación es un ejercicio dialéctico, de ida y vuelta. Es decir, buscas y encuentras elementos para documentación que te sirven para inventar y según vas avanzando buscas una documentación precisa y no otra. Una información que hay que saber elegir para que no pese. Tienes que lograr que los datos que encuentren se puedan integrar dentro de tus textos de ficción. 
 
En una obra tan cercana y cotidiana el artificio es fundamental,  pero para él ententar reproducir lo normal es caótico: "El habla normal, por ejemplo, a la hora de reproducirlo es caótico, tienes que saber adaptarlo y cuidarlo mucho. A Flaubert le costaba mucho adaptarlo y cuando lo lees todo es muy fluido, casi como agua, pero conseguir eso es muy difícil, hay que cuidarlo, tener mucho oído. A mí por ejemplo me cuestan mucho los diálogos, por eso casi no hay diálogos en mis libros". 
 
Pero si algo causa curiosidad es que cuando explica las partes importantes de escribir, Muñoz Molina no se centra en el 'qué no hacer cuando quieres escribir'. "Cuando un profesor se iba a jubilar recibió la visita de otro que iba a comenzar a dar clase, se acercó y le pregunto sobre cómo podía explicar mejor. El profesor le contestó "mírate la bragueta siempre"", comenta.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Él cree que escribir muchas veces es no caer en cosas absurdas. Por ejemplo si vas a hablar de China no pongas 'el gigante asiático' o 'un ruido ensordecedor'. No puedes decir cosas evidentes. Hay que limpiar y huir de lo convencional y saber encontrar el ritmo y el estilo. Encontrar el punto en el que cuando escribes la propia literatura te lleve. La extensión no importa, solo que hay que tener en cuenta y saber qué es lo que hay que quitar, eso es lo fundamental. La novela es un arte, una proliferación y cuando escribes una frase y quitas algo, sientes que la frase sube.
 

Para Muñoz Molina intentar permanentemente aprender de sus errores y pensar que con el tiempo tienes que aprender a reconocer las cosas que te salen de manera inconsciente es muy importante, pero también hay que tener cuidado con esas cosas que te salen bien, porque tiendes a abusar de eso. ¿Cómo se corrige? Teniendo la suerte de tener personas que te conozcan y te corrijan constantemente.
 

A la hora de escribir, aunque se trabaje mucho habrán cosas que se van a pasar por alto. Así que destaca que "a la hora de escribir un texto literario hay que poner los cinco sentidos tuyos y los cinco sentidos de varias personas más. Siempre pueden ser mejores los textos literarios".
 

Sin duda, en cada frase, cada espacio y cada texto Antonio Muñoz Molina nos cuenta lo importante y la vez difícil que es saber ver el mundo y contarlo. La novela intenta ser un reflejo del mundo, un mundo complejo. Y es la literatura el arte activo que permite reflejar nuestras ideas. Terminar este reportaje sobre su proceso de creación y su estilo no puede tener mejor forma que hacerlo a través de su discurso recibiendo el Premio Príncipe de Asturias.